Preparación de la Hoja
En primer lugar es necesario efectuar una cuidadosa limpieza de la hoja a fin de despojarla de grasa y suciedad. Si tuviera manchas de óxido, eliminarlas por medio de lana de acero o papel de lija fino.
La limpieza previa de la hoja es fundamental, y de ello depende el éxito del proceso. Una mala limpieza de la superficie a grabar puede malograr el grabado y arruinar la hoja en cuestión.
Para ello, se deber lavar y desengrasar perfectamente la hoja con detergente y lana de acero fina. La superficie debe quedar sin manchas de suciedad o de óxido, y tan pulida como sea posible.
Secar la hoja y luego, con el algodón embebido en el alcohol, volver a limpiar la hoja, cuidando de no tocar con los dedos la parte de la hoja donde se realizará el grabado.